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                                      Graduaciones

Carta felicitando a su graduado
Reconozca su triunfo con una carta
Send a personalized gift or letter recognizing this important step

Muestra # 80

Eres un niño grande

Te has graduado de la escuela

Un camino has de empezar

Muy largo y tedioso

A veces querrás jugar

En vez de estudiar

Y sabes, Te entiendo

Pero estudiando es donde

El triunfo has de hallar

Pues dale pequeño

Que al final vale la pena

Te lo dice alguien

Que ya se graduó de la escuela

 

Felicidades te desea siempre

La abuela ________

Muestra # 81

Felicidades por este logro que has hecho

Felicidades porque has vencido

Felicidades por los escalones que has subido

Felicidades por los caminos que has recorrido

Este logro es solo el comienzo

Has llegado hasta el horizonte

Puedes ver el día, se han quedado atrás las noches

Tu camino empieza ahora

Para llegar al sol

Sube, corre, respira, vive

Has llegado, llegaras

Brillas, brillaras

 

Felicidades te desea siempre

La abuela/tus padres/quien te ama ________

Muestra # 82

¡Los has logrado! Felicidades

¡Cuan orgulloso(a/s) estoy/estamos de ti!

Nunca lo dudamos; Lo sabíamos

Te lo ganasteis, Lo luchasteis

Te lo mereces, no fue fácil

Un camino nuevo has de empezar

Adelante, tú puedes

Sigue brillando, sigue luchando

Llegaras lejos, pero en el camino

No olvides reír, no olvides vivir a pleno,

No olvides ser tú, no olvides amar,

No dejes de vivir

Felicidades te desea siempre

La abuela/tu mama/tu esposa/quien te quiere ________

     Tus 15, tus 16, los 18, los 21 (Mayoria de Edad)

Muestra # 83

Mi querida _______

Que decirte el dia de tus 15/16/18/21

Solo que eres que bella que la luna, y como la luna su sombra ilumina mi camino y mi vida

La luna celosa de ti comparte este poema contigo

A la luna

     de Encarnación Cubas Báez

Ya se tiñe el horizonte

 

de indecisa claridad

 

Silenciosa está la noche

 

y en su lecho duerme el mar.

 

Las estrellas palidecen

 

cansadas de velar ya,

 

y la luna se despide

 

otro mundo a iluminar.

 

Su mirada cariñosa

 

al tenderse con afán

 

sobre las doradas tierras

 

que en su curso alumbrará,

 

solo llanto y desconsuelo

 

por do quiera va a encontrar.

 

¡Oh, luna, tal vez por eso

 

es tan triste tu mirar!

Muestra # 84

Mi querida ___________

Hoy cumples 15 años

15 primaveras que han volado

como quien se duerme un día

y despierta de un dulce sueño

tu piel es fresca y suave

tu pelo flota ligero en el viento

tu sonrisa despierta el sol

y trae la mañana fresca

el sol sale por ti

y sus colores pintan el día

solo por ti

Y mis ojos se gastan mirándote

Eres mi niña, mi hija preciosa,

Nunca crecerás ante mis ojos

que, aunque cumplas mil años

Siempre serás mi bebé hermosa

la adolescente que hoy cumples

tus 15 primaveras

 

de papá

Muestra # 85

Hoy cumples 15/16/18/21 años

15/16/18/21 años que me han traído

tristezas, alegrías, sustos, preocupaciones,

pero sobre todo vida

 

Me has dado la felicidad

y he aprendido

A ver la vida con nuevos ojos,

Tus ilusiones son las estrellas

Que brillan en el firmamento

 Y tus fantasías son del azul

Que le da color al cielo

 

Tu vida está llena de magia

Y de esa magia vivo yo

Respiro porque tu respiras

Mis sueños te pertenecen

Y cada día a Dios le agradezco

Ese regalo tan grande y bello

Que es tu vida en mi vida

 

Eres lo mejor de mi vida

Y ni siquiera te has dado cuenta

de papa/mama/tus padres/la abuela

Solo porque si

Muestra # 86

        De federico Garcia Lorca

La guitarra

 

hace llorar a los sueños.

 

El sollozo de las almas

 

perdidas

 

se escapa por su boca

 

redonda.

 

Y como la tarántula,

 

teje una gran estrella

 

para cazar suspiros,

 

que flotan en su negro

 

aljibe de madera.

Muestra # 89

   De Juan Boscan

Quien dice que la ausencia causa olvido

merece ser de todos olvidado.

El verdadero y firme enamorado

está, cuando está ausente, más perdido.

 

Aviva la memoria su sentido;

la soledad levanta su cuidado;

hallarse de su bien tan apartada

hace su desear más encendido.

 

No sanan las heridas en él dadas,

aunque cese el mirar que las causó,

si quedan en el alma confirmadas.

 

Que si uno está con muchas cuchilladas,

porque huya de quien lo acuchilló,

no por eso serán mejor curadas.

La vida es bella. Dejeselo saber

Muestra # 91

  de Ruben Dario

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro
y a veces lloro sin querer

Plural ha sido la celeste
historia de mi corazón.
Era una dulce niña,
en este mundo de duelo y de aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue,
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva,
la otra fue más sensitiva
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía…

En sus brazos tomó mi ensueño
y lo arrulló como a un bebé…
Y te mató, triste y pequeño,
falto de luz, falto de fe…

Juventud, divino tesoro,
¡te fuiste para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…

Otra juzgó que era mi boca
el estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón.

Poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginar siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer.

¡Y las demás! En tantos
climas, en tantas tierras siempre son,
si no pretextos de mis rimas
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaba triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
¡Ya no hay princesa que cantar!

Mas a pesar del tiempo
terco, mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco a los
rosales del jardín…

Juventud, divino tesoro,
¡ya te vas para no volver!
Cuando quiero llorar, no lloro…
y a veces lloro sin querer…
¡Mas es mía el Alba de oro!

No hay emosion mas bella como recibir un poema en una carta sellada con cera.

Muestra # 95

   de Miguel Hernandez

Pintada, no vacía:
pintada está mi casa
del color de las grandes
pasiones y desgracias.

Regresará del llanto
adonde fue llevada
con su desierta mesa
con su ruinosa cama.

Florecerán los besos
sobre las almohadas.
Y en torno de los cuerpos
elevará la sábana
su intensa enredadera
nocturna, perfumada.

El odio se amortigua
detrás de la ventana.

Será la garra suave.

Dejadme la esperanza.

Muestra # 98

    de Bea Menen

Música: armonía y ritmo

Música: espíritu, alma y poesía

Música: cuerpo, carne y huesos

Música: sangre, estirpe y vida

Música: incienso, aroma y fragancia

Música: silencio, ausencia y presencia

Música: acordes, cadencia y medidas

Música: números, balance y formulas

Música: carcelera, tirana y opresora

Música: libertad, juventud y alegría

Música: llanto, lagrima y tristeza

Música: Notas, vivencias y recuerdos

Música: Inspiración, letras y figura

Música: Amor, amantes y despedidas

Solo se conjuga en un verbo,

Que no se puede escribir pues no existe

Es sonora esencia de nuestro existir

Muestra # 99

      De Bea Menen

Dos poemas en uno

Tomo mi pluma para escribir y ella trabaja sola

Escribe de la tarde, de las flores, del mar y de amores

               Niño deja a tu hermana

              No le hales el pelo, ni le quites la galleta

De los amores de antaño que enviaban cartas breves

Y en cada una se decían cosas bellas, cosas leves

               Niña deja ya el gato que te va arañar

             Que si le halas la cola se te va a revirar

Escribe de niños traviesos que juegan a la orilla del mar

Y de castillos de arena blanca como el nácar, como el azahar

¡Ay! Dios mío. Sácate eso de la boca que te vas a ahogar

               Y tú, bájate de ese mueble que te vas a lastimar

Pero mi pluma está cansada de tanta inspiracion

Descansa mi pequeña y reposa que otra vez escribiremos los dos

               ¡Basta ya de travesuras! ¡A dormir los dos!

               Que mañana es otro día y este día se acabo

Pongo mi pluma en su caja y con gran cuidado la guardo

Es mi gran tesoro que con gran pasión yo amo

Pongo mis hijos en su cama y con gran cuidado los guardo

               Son mi gran tesoro que con pasión yo amo.

Una carta se convierte en un recuerdo. Mande una hoy
Like a bird that can fly and sign, words can fly and sing higher than birds. Send a letter to a loved one
Una carta de Santa Claus es un tesoro de la infancia. Cartas selladas desde el Polo Norte
Cuantas veces se puede leer una carta de amor? Envia una carta con un poema
Cartas, que con el tiempo se vuelven tesoros de papel. Envia una hoy

Muestra # 87

  de Gustavo Adolfo Becquer

Volverán las oscuras golondrinas

en tu balcón sus nidos a colgar,

y otra vez con el ala a sus cristales

jugando llamarán.

 

Pero aquellas que el vuelo refrenaban

tu hermosura y mi dicha a contemplar,

aquellas que aprendieron nuestros nombres…

¡esas… no volverán!

 

Volverán las tupidas madreselvas

de tu jardín las tapias a escalar,

y otra vez a la tarde aún más hermosas

sus flores se abrirán.

 

Pero aquellas, cuajadas de rocío

cuyas gotas mirábamos temblar

y caer como lágrimas del día…

¡esas… no volverán!

Volverán del amor en tus oídos

las palabras ardientes a sonar;

tu corazón de su profundo sueño

tal vez despertará.

 

Pero mudo y absorto y de rodillas

como se adora a Dios ante su altar,

como yo te he querido…; desengáñate,

¡así… no te querrán!

Muestra # 92

   de Luis Chamizo Trigueros

Bruñó los recios nubarrones pardos
la luz del sol que s´agachó en un cerro,
y las artas cogollas de los árboles
d´un coló de naranjas se tiñeron.

A bocanás el aire nos traía
los ruídos d´alla lejos
y el toque d´oración de las campanas
de l´iglesia del pueblo.

Ibamos dambos juntos, en la burra,
por el camino nuevo,
mi mujé mu malita,
suspirando y gimiendo.


Bandás de gorriatos montesinos
volaban, chirrïando por el cielo,
y volaban pal sol qu´en los canchales
daba relumbres d´espejuelos.

Los grillos y las ranas
cantaban a lo lejos,
y cantaban tamién los colorines
sobre las jaras y los brezos,
y roändo, roändo, de las sierras
llegaba el dolondón de los cencerros.

¡Qué tarde más bonita!
¡Qu´anochecer más güeno!
¡Qué tarde más alegre
si juéramos contentos!…
– No pué ser más- me ijo- vaite, vaite
con la burra pal pueblo,
y güervete de priesa con l´agüela,
la comadre o el méico -.

Y bajó de la burra poco a poco,
s´arrellenó en el suelo,
juntó las manos y miró p´arriba,
pa los bruñíos nubarrones recios.

¡Dirme, dejagla sola,
dejagla yo a ella sola com´un perro,
en metá de la jesa,
una legua del pueblo…
eso no! De la rama
d´arriba d´un guapero,
con sus ojos roendos
nos miraba un mochuelo,
un mochuelo con ojos vedriaos
como los ojos de los muertos…
¡No tengo juerzas pa dejagla sola!
¿pero yo de qué sirvo si me queo?

La burra, que rroía los tomillos
floridos del lindero
carcaba las moscas con el rabo;
y dejaba el careo,
levantaba el jocico, me miraba
y seguía royendo.
¿Qué pensará la burra
si es que tienen las burras pensamiento?

Me juí junt´a mi Juana,
me jinqué de roillas en el suelo,
jice por recordá las oraciones
que m´enseñaron cuando nuevo.
No tenía pacencia
p´hacé memoria de los rezos…
¿Quién podrá socorregla si me voy?
¿Quién va po la comadre si me queo?

Aturdio del tó gorví los ojos
pa los ojos reondos del mochuelo;
y aquellos ojos verdes,
tan grandes, tan abiertos,
qu´otras veces a mí me dieron risa,
hora me daban mieo.
¿Qué mirarán tan fijos
los ojos del mochuelo?

No cantaban las ranas,
los grillos no cantaban a lo lejos,
las bocanás del aire s´aplacaron,

s´asomaron la luna y el lucero,
no llegaba, roändo, de las sierras
el dolondón de los cencerros…
¡Daba tanta quietú mucha congoja!
¡Daba yo no sé qué tanto silencio!

M´arrimé más pa ella;
l´abrasaba el aliento,
le temblaban las manos,
tiritaba su cuerpo…
y a la luz de la luna eran sus ojos
más grandes y más negros.

Yo sentí que los míos chorreaban
lagrimones de fuego.
Uno cayó roändo,
y, prendío d´un pelo,
en metá de su frente
se queó reluciendo.
¡Qué bonita y qué güena!
¿quién pudiera sé méico?

Señó, tú que lo sabes
lo mucho que la quiero.
Tú que sabes qu´estamos bien casaos,
Señó, tú qu´eres güeno;
tú que jaces que broten las simientes
qu´echamos en el suelo;
tú que jaces que granen las espigas,
cuando llega su tiempo;
tú que jaces que paran las ovejas,
sin comadres, ni méicos…
¿por qué, Señó, se va morí mi Juana,
con lo que yo la quiero,
siendo yo tan honrao
y siendo tú tan güeno?…

¡Ay! qué noche más larga
de tanto sufrimiento;
¡qué cosas pasarían
que decilas no pueo!
Jizo Dios un milagro;
¡no podía por menos!

II

Toito lleno de tierra
le levanté del suelo,
le miré mu despacio, mu despacio,
con una miaja de respeto.
Era un hijo, ¡mi hijo!,
hijo dambos, hijo nuestro…
Ella me le pedía
con los brazos abiertos,
¡Qué bonita qu´estaba
llorando y sonriyendo!

Venía clareando;
s´oïan a lo lejos
las risotás de los pastores
y el dolondón de los cencerros.
Besé a la madre y le quité mi hijo;
salí con él corriendo,
y en un regacho d´agua clara
le lavé tó su cuerpo.
Me sentí más honrao,
más cristiano, más güeno,
«bautizando» (*) a mi hijo como el cura
bautiza los muchachos en el pueblo.

Tié que ser campusino,
tié que ser de los nuestros,
que por algo nació baj´una encina
del camino nuevo.

Icen que la nacencia es una cosa
que miran los señores en el pueblo;
pos pa mí que mi hijo
la tié mejor que ellos,
que Dios jizo en presona con mi Juana
de comadre y de méico.

Asina que nació besó la tierra,
que, agraecía, se pegó a su cuerpo;
y jue la mesma luna
quien le pegó aquel beso…
¡Qué saben d´estas cosas
los señores aquellos!

Dos salimos del chozo,
tres golvimos al pueblo.
Jizo Dios un milagro en el camino:
¡no podía por menos!

Muestra #  88

    de Federico Garcia Lorca

 

Amor de mis entrañas, viva muerte,

en vano espero tu palabra escrita

y pienso, con la flor que se marchita,

que si vivo sin mí quiero perderte.

 

El aire es inmortal. La piedra inerte

ni conoce la sombra ni la evita.

Corazón interior no necesita

la miel helada que la luna vierte.

 

Pero yo te sufrí. Rasgué mis venas,

tigre y paloma, sobre tu cintura

en duelo de mordiscos y azucenas.

 

Llena pues de palabras mi locura

o déjame vivir en mi serena

noche del alma para siempre oscura.

Muestra # 90

   de Ruben Dario

 

Señora, Amor es violento,

y cuando nos transfigura

nos enciende el pensamiento

la locura.

 

No pidas paz a mis brazos

que a los tuyos tienen presos:

son de guerra mis abrazos

y son de incendio mis besos;

y sería vano intento

el tornar mi mente obscura

si me enciende el pensamiento

la locura.

 

Clara está la mente mía

de llamas de amor, señora,

como la tienda del día

o el palacio de la aurora.

Y el perfume de tu ungüento

te persigue mi ventura,

y me enciende el pensamiento

la locura.

 

Mi gozo tu paladar

rico panal conceptúa,

como en el santo Cantar:

Mel et lac sub lingua tua.

La delicia de tu aliento

en tan fino vaso apura,

y me enciende el pensamiento

la locura.

 

Afuera la noche respira, se extiende,

llena de grandes hojas calientes,

de espejos que combaten:

frutos, garras, ojos, follajes,

espaldas que relucen,

cuerpos que se abren paso entre otros cuerpos.

 

Tiéndete aquí a la orilla de tanta espuma,

de tanta vida que se ignora y se entrega:

tú también perteneces a la noche.

Extiéndete, blancura que respira,

late, oh estrella repartida,

copa,

pan que inclinas la balanza del lado de la aurora,

pausa de sangre entre este tiempo y otro sin medida

Muestra # 93

    de Miguel Hernandez

Sangre que no se desborda,
juventud que no se atreve,
ni es sangre, ni es juventud,
ni relucen, ni florecen.
Cuerpos que nacen vencidos,
vencidos y grises mueren:
vienen con la edad de un siglo,
y son viejos cuando vienen.

Muestra # 94

      de Miguel Hernandez

No conoció el encuentro
del hombre y la mujer.
El amoroso vello
no pudo florecer.

Detuvo sus sentidos
negándose a saber
y descendieron diáfanos
ante el amanecer.

Vio turbio su mañana
y se quedó en su ayer.

No quiso ser.

Muestra # 96

   de Jose Marti

En ti pensaba, en tus cabellos
que el mundo de la sombra envidiaría,
y puse un punto de mi vida en ellos
y quise yo soñar que tú eras mía.

Ando yo por la tierra con los ojos
alzados -¡oh, mi afán!- a tanta altura
que en ira altiva o míseros sonrojos
encendiólos la humana criatura.

Vivir: -Saber morir; así me aqueja
este infausto buscar, este bien fiero,
y todo el Ser en mi alma se refleja,
y buscando sin fe, de fe me muero.

Muestra # 97

   de Bea Menen

Un mes de ausencia con sabor a despedida

Doce horas que marcan nuestras vidas

 

La luna llena enmarca tu silueta

Mientras mi mano te despide

Aun después de haberte ido

Y corazón se queda inerte

 

La luna es mi cómplice

Y recoge mis ensueños

Que día a día mengua cual margarita

Contando los días como los te quiero

Y te los lleva a ti susurrándolos en tus sueños

 

Después esta noche sin luna

¿Dónde te escondes amiga-compañera?

Regresa, regresa que te necesito

Me has dejado solo con la esperanza

Que mañana será el día de la luna nueva

Y regresaras, y las noches serán días

Y mi corazón inerte volverá a latir al verte

Muestra # 100

 de Bea Menen

Pequeños Tesoros sin Valor

 

¿Cuánto vale una cobija roída

o dormir en un colchón viejo

que te hacen el sueño placentero?

cuando tantos otros tienen frio

o duermen en el suelo duro

a veces sin techo

a veces sin lecho

 

¿Cuánto vale una ducha tibia

Que lava tu cuerpo y relaja tu alma?

Cuando tantos otros no tienen agua

Y hasta niños mueren por su falta

A veces sin techo

A veces sin lecho

 

¿Cuánto vale una frase de aliento?

O una sonrisa o un te quiero

O una mano amiga o un te comprendo

O un hombro en que llorar

Cuando tantos están solos

Cuando tantos no tienen a alguien

Que les alcance un vaso de agua

Cuando tengan sed

Cuando tantos no tienen unos oídos

Que los oigan llorar

Ni unos ojos amigos

que digan lo siento

A veces sin techo

A veces sin lecho

 

¿Cuántos pequeños tesoros tenemos?

Por qué yo y no aquel

Si iguales nacemos

Y a la misma tierra iremos

A veces sin techo

A veces sin lecho

A present for your loved one. Send a letter just saying how much you love them
A letter to a loved one is a keepsake for years to come
Mandele una carta a su ser querido y su asombro sera su un extra regalo
Sorprendalos con una carta, un poema o un regalo personalizado
Cada persona es unica. En el mundo es solo otra persona pero para su persona, es todo el mundo. Dejeselo saber
Cartas para recordar. Mandadas por nosotros pero a su nombre.
Haga este momento un momento eterno haciendolo fisico con una carta.
A written word is written forever. Send a letter
A poem is a thought in paper. Send one in a letter today
Si no tiene palabras para decirlo, use palabras prestadas. Mande una carta
A word is powerful. A letter is proof of that. Send one today
Letters are like dreams, they can be sweet and go far. Send a letter today
A picture is worth a thousand words but a letter is worthn a thousand pictures. Send a letter today.

Pensando En Ti

Palabras escritas  con la tinta del alma

         Cartas en el Tiempo

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